lunes, 10 de marzo de 2008

Aniversario y Carnaval

Este fin de semana, el ocho de marzo, cumplimos seis años de matrimonio. Es decir que el domingo nueve pasaban a ser seis años y un día de feliz condena.

Lo hemos celebrado saliendo de compras y yendo a comer al barrio de Kesarianí -las fotos del coche aparcado sin matrículas son de ahí-.


Νόστιμο φαγιτό (nóstimo fayitó), o sea comida estupenda, terracita primaveral, inmejorable compañía mutua.
Aquí es Carnaval. Como la semana santa ortodoxa cae más tarde, el carnaval lo celebran ahora. Y lo celebran bastante, aunque como a nosotros no nos gusta mucho -a mí no me va nada lo de los disfraces, qué queréis que os diga...- no nos metimos en el fregao.
Ayer domingo cogimos la moto y fuimos a ver el Museo Arqueológico del Pireo, abierto de nuevo tras un largo cierre. Como se aparca mal, pese a estar a cinco kilómetros de Atenas no tiene apenas visitantes. El caso es que tiene unas pocas piezas inigualables y las demás merecerían lugar privilegiado en cualquier otro museo. No pude fotografíar -están sin publicar- los restos de una tumba con instrumentos musicales -increíble la sierra de preparar la madera, podrías venderla mañana en el Leroy Merlín-.

Pero sí las estatuas de bronce, a-lu-ci-nan-tes.

Luego, paseíto por tontódromo local y foto recuerdo.

A comer a casa, y botella de Möet para celebrar los seis años y un día

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Manolo: lo de los 6 años y un día suena a condena. No es que yo quiera enredar, pero...

Manuel Aguilar Montoro dijo...

Que te condenes con alguien a esforzarte -sin garantía de éxito- en buscar la felicidad es de todas las condenas la mejor. En nuestro caso además la sentencia la pronunció un concejal, así que debe ser prisión menor.
Se me acaba de ocurrir que si te hubieras metido en política antes, nos podías haber casado tú. A mí me hubiera encantado.
Un besazo querida Lola.

Anónimo dijo...

Es verdad, primo. Ahora puedo casar y todo.